lunes, 24 de noviembre de 2008

VOLVER EN CLAVE DE CUENTO (1ª parte)

Durante muchos años había sentido la ilusión del niño que llevaba dentro. Esa sensación le había llevado un día a proponerle a ella hacer de cuenta cuentos en su pequeña librería. Cada sábado por la mañana, sentado en aquella alfombra, rodeado de pequeños ojos expectantes, el caracterizaba aquellas aventuras de niños perdidos o abandonados en el bosque, o aquella niña decidida a visitar a su abuela…

Su única recompensa eran aquellos ojos fijos en cada uno de sus movimientos, aquellas expresiones de expectación ante cualquier cambio en el tono de su voz. Poco a poco fue disfrutando más y más cada sábado.

Un día se decidió a escribir su propio cuento, su propio mundo de fantasía con el que sorprender a aquellos pequeños seres que, cada vez más, habían ido ocupando un sitio más y más importante en su vida cotidiana.



Así fue como su cabeza comenzó a sentir como propias aquellas fantasías. Un cuento llevó a otro y una historia hacía surgir el tema de la siguiente.

Durante mucho tiempo sus fieles oyentes asistían a la representación de sus propios cuentos. Al terminar, él entregaba a cada niño un ejemplar de su cuento, de su historia, pues en realidad los cuentos que él escribía eran de ellos, ellos eran su musa y su motivación e incluso en alguno de aquellos cuentos aparecían aquellos niños reflejados.

A lo largo de toda la semana pensaba en ese ratito que ocupaba con ellos. Sin embargo su tiempo se hacía cada vez más escaso para escribir todo lo que quisiera y una día…

viernes, 13 de junio de 2008

GRANDEZA DEL MAR

Allí estaba otra día más. Sentado mirando la inmensidad de aquel mar que tantas veces había contemplado. Veía las olas llegar y chocar contra aquellas rocas. Veía la fuerza del mar desbocada arrastrando todo lo que encontraba a su paso. Oteaba el horizonte buscando una señal que presagiase un cambio de las condiciones que hasta ahora habían determinado el devenir de los últimos días.

Miró a su alrededor y todo seguía igual. La misma gente deambulando por el muelle, corrillos de hombres con la vista pérdida en el mar desagradecido. Grupos de mujeres ojerosas, maltratadas por el tiempo y el salitre de una brisa que cada vez castigaba más su piel.

Sintió la tensión de aquel muelle. Un día, dos días, tres días, cuatro días, cinco largos días... días tensos con una flota amarrada de pies y manos que nada podía hacer por mejorar el futuro más cercano, por variar la angustia de quien quiere y no puede y de quien intuye pero se resiste a admitir.



Volvió a mirar al frente y todo seguía igual. Aquellos nubarrones no presagiaban ningún cambio y aquel viento... maldito viento que azotaba sin conciencia aquel mar revuelto.

Fueron las circunstancias, muchos días de amarre y una familia que no puede soportar la presión de un ritmo de vida que ahora, el mar ha decidido frenar en seco. Mar que no quiere aceptar la entrega de su riqueza y se encrespa… pelea. Marineros que deciden hacerse a la mar en busca de su presa pasando de ser pescadores a pescados por un Rey Neptuno que decidió que hoy no era buen día de pesca.

Miró de nuevo a su alrededor y vio la angustia dibujada en cada uno de aquellos amigos, vecinos, compañeros de labor pero para él era distinto, eran su hermano y su padre, botín arrancado por el mar en aquella batalla entre los hombres y los elementos, batalla que esta vez había ganado el mar. Riqueza arrancada de su corazón, pero él miraba el mar en su grandeza. Durante años el había entregado su riqueza… hacía cinco días que había decidido cobrarse su precio.

jueves, 15 de mayo de 2008

NOCHES OSCURAS

Volvió a oscurecerse la noche. El silencio de los malos presagios volvió a sobrevolar las casas verdes. La noche echó su manto sin saber que sería usado para malos fines y la lluvia… la lluvia volvió a caer como lágrimas de quien ya no sabe si solo debe o no llorar a sus muertos.

Una mano, de cualquier color, menos blanca. Una idea oscura como la noche. Un ansia de cumplir un propósito imposible. Afán de demostrar que aún sigue vivo, que aún puede oscurecer el horizonte, que nada ni nadie puede pararlo.

Voces calladas ahogadas por el miedo. Por una situación insostenible… por una situación que ya dura demasiado. Pasos que no se darán por miedo al callejón oscuro y la cobardía de la espalda. Sentimientos de repulsa reprimidos que una vez salieron a pasear pero cuyo espíritu, nacido de otra noche de suspiros, quedó perdido en la memoria de quien prefiere no recordar.

Cúpulas divididas que resquebrajan lo que tanto desean los demás. Grietas abiertas de pensamientos egoístas que solo su ombligo saben mirar. Personajes de tres al cuarto que se lanzan cadáveres sin piedad.

¡Basta ya! El silencio no abrirá los oscuros nubarrones de una noche cualquiera. El aire de las palabras no levantarán la tierra para que los nuestros puedan descansar. La piedad debe usarse con certeza para no caer en la idiotez. Rejas, mil rejas, para encerrar el odio; años, mil años, para hacer justicia a los que ya no están; hechos, mil hechos, para garantizar que ya no habrá mas noches oscuras que volvamos a lamentar.



895 asesinados por ETA en la democracia. Ellos se vieron obligados a guardar silencio, nosotros aún podemos decidir que hacer.

¡¡ETA KANPORA!!


sábado, 3 de mayo de 2008

EL PRIMER DIA

Hoy es el primer día. He llegado muy pronto. No esta nada mal esta clase, un poco fría para mi gusto. Somos pocos todavía, supongo que el resto llegará un poco más tarde. La impuntualidad, cuanto me ha molestado siempre, sin embargo ahora me da igual.

Bueno pues parece que ya estamos todos, esto parece que va a empezar. La profesora es mona, aunque ese modelito no le favorece mucho. En cualquier caso parece simpática.

Uff ya empieza esto a complicarse. Que nos presentemos nos ha pedido… menos mal que ha empezado por el otro lado. Voy a ser la última, tengo que hacerlo bien. Vaya, ya se han presentado varias. Las hay muy jóvenes con estudios, sin estudios, jovencitos que están trabajando, otros que están estudiando. Los hay que están preparándose oposiciones y los hay que han venido porque no tienen otra cosa mejor que hacer.

Vaya esto se va acercando. Apenas quedan tres o cuatro personas. Siento como si todos me mirasen, me siento observada, creo que no voy a ser capaz. Esto se está complicando demasiado, pero bueno tampoco nadie dijo que esto fuese fácil.

Ya me va a tocar. La monitora me está mirando y sus labios están empezando a articular mi nombre:

-Bueno te toca.

-Hola mi nombre es Elvira, y tengo 77 años. Durante mi juventud no pude estudiar pero fue siempre una espinita que viajó conmigo. Hace unos años decidí aprender y me saqué el graduado escolar. Ahora he decidido hacer este curso de Administrativo aunque tengo que reconocer que me siento un poco fuera de lugar pero… sinceramente algunos verán como una pérdida de tiempo hacer esto a mi edad pero me quedan muchísimas cosas por aprender, así que no tengo tiempo para plantearme si hago bien o no, simplemente me apetece aprender.




A Maria Amelia (amis95.blogspot.com) y todas esas personas mayores que aun conservan un espíritu joven del que tanto se puede aprender.

martes, 25 de marzo de 2008

HISTORIAS...

A veces son solos historias… historias imaginadas cuando nuestra consciencia se encuentra nublada. Historias que narran historias imposibles, donde lo real y lo irreal se unen en una sinfonía de espejismos. Historias que pueden convertirse en prohibidas y jamás contadas, donde el deseo se funde con la pasión.

Historias que en ocasiones se convierten en repetitivas y parecen hilvanadas para sumirnos en la más profunda de la desesperación. Historias que nos hacen llorar cuando ni nosotros mismos somos capaces de ver nuestra tristeza. Historias que pueden hacernos reír en momentos en que la indiscreción no es un obstáculo para hacerlo a carcajadas.



Pueden ser historias de recuerdos, momentos vividos junto a ellos, esos que un día partieron y hoy vuelven entre brumas para dejarnos acariciarlos de nuevo, sentir su presencia una vez más, historias que no queremos lleguen a su fin o historias de las que no podemos escapar a no ser por la calida caricia de una mano amiga.

Historias que en otros momentos parecen mostrarnos un futuro incierto, un futuro que puede ser más o menos agradable pero que seguro nunca llegará. Historias que pueden alegrar un día o sumirnos en la mayor de las tristezas dejándonos el mal sabor de una resaca que nosotros no controlamos.

Son historias todas ellas que a veces recordaremos o a veces no seremos capaces de recordar, aunque dentro de nosotros sintamos que algo ocurrió, y es que… lo sueños son eso, historias que el azar o el capricho quisieron hacer aparecer en nuestro momentos de descanso para recordarnos que, aún durmiendo, seguimos estando vivos.