A veces son solos historias… historias imaginadas cuando nuestra consciencia se encuentra nublada. Historias que narran historias imposibles, donde lo real y lo irreal se unen en una sinfonía de espejismos. Historias que pueden convertirse en prohibidas y jamás contadas, donde el deseo se funde con la pasión.
Historias que en ocasiones se convierten en repetitivas y parecen hilvanadas para sumirnos en la más profunda de la desesperación. Historias que nos hacen llorar cuando ni nosotros mismos somos capaces de ver nuestra tristeza. Historias que pueden hacernos reír en momentos en que la indiscreción no es un obstáculo para hacerlo a carcajadas.
Pueden ser historias de recuerdos, momentos vividos junto a ellos, esos que un día partieron y hoy vuelven entre brumas para dejarnos acariciarlos de nuevo, sentir su presencia una vez más, historias que no queremos lleguen a su fin o historias de las que no podemos escapar a no ser por la calida caricia de una mano amiga.
Historias que en otros momentos parecen mostrarnos un futuro incierto, un futuro que puede ser más o menos agradable pero que seguro nunca llegará. Historias que pueden alegrar un día o sumirnos en la mayor de las tristezas dejándonos el mal sabor de una resaca que nosotros no controlamos.
Son historias todas ellas que a veces recordaremos o a veces no seremos capaces de recordar, aunque dentro de nosotros sintamos que algo ocurrió, y es que… lo sueños son eso, historias que el azar o el capricho quisieron hacer aparecer en nuestro momentos de descanso para recordarnos que, aún durmiendo, seguimos estando vivos.
martes, 25 de marzo de 2008
HISTORIAS...
viernes, 29 de febrero de 2008
TENER NUESTRO ESPACIO...
Dicen que la experiencia es el cúmulo de vivencias y lo que somos capaces de aprender de ellas. A menudo hay momentos en la vida en que nos damos cuenta de que llevamos mucho tiempo haciendo lo mismo, que la rutina se ha apoderado de cada uno de nuestros actos, que cada acto de nuestra vida es gobernado por infinidad de circunstancias cuando en realidad, lo único que debería gobernar nuestro actos es nuestra propia voluntad.
Nosotros somos los únicos dueños de nuestros actos pero no es menos cierto que nuestras decisiones están condicionadas por todo lo que nos rodea. Nuestra situaciones personales, los problemas del trabajo, nuestros valores, nuestra necesidad de fallar o no a los demás, nuestros compromisos sociales… todo ello condiciona cualquiera de nuestras decisiones.
Llegan momentos en que necesitas parar, saber que quieres hacer en realidad, hacer un inventario de sentimientos y necesidades, de vivencias vividas o por vivir, de directrices para buscar ese sitio en este mundo que algunas veces parece que nunca encontraremos. Momentos en que nuestras baterías se encuentras al límite, en que el esfuerzo parece no tener recompensa y donde nos preguntamos si no estaremos malgastando nuestro tiempo.
Para mí es en esos momentos donde hay que tomar espacio, distancia y ver las cosas desde todos los puntos de vista posibles. Alejarse bien física o psicológicamente para poder ser objetivo, para poder encontrar la tranquilidad necesaria que haga posible que nos sintamos bien con nosotros mismos, que haga que le encontremos sentido a todos nuestros actos y encontremos un lugar… nuestro lugar… el lugar que queremos ocupar y si no es así, al menos, encontrar sentido al lugar o situación que nos ha tocado vivir.
No se cuanto tiempo te llevará encontrar tu lugar o sentirte bien contigo misma pero cada día te visitaré esperando tu regreso.
jueves, 7 de febrero de 2008
ENTRE COSTUMBRES ANDA EL JUEGO...
Hoy he estado leyendo la prensa y hay algo que me ha llamado poderosamente la atención. Uno de estas personas, que pretenden dirigir nuestros designios durante los próximos cuatro años ha propuesto que los inmigrantes firmen una especie de contrato donde supuestamente se comprometen a “asimilar” las costumbres españolas.
Lo primero que he hecho es intentar buscar ese tipo de contrato en la página de la seguridad social; obviamente sin resultado ninguno pues no se trata de un contrato laboral. Luego mi conclusión ha sido que será algo nuevo (más tarde he oído que simplemente es una copia de un planteamiento francés).
Luego me he preguntado si no sería acatar las normas españolas. Pero claro… no debe ser eso tampoco, pues para eso ya existe un Código Civil y otro Penal que son de obligado cumplimiento para todos los residentes en territorio nacional, y que me corrija alguien si me equivoco.
Así que ni corto ni perezoso he decido echar mano un poco de la imaginación y entrar en el mundo de los surrealista e intentar hacerme una idea de esas costumbres que todo inmigrante deberá cumplir según ese contrato.
En lo laboral esta claro, no me cabe la menor duda, una costumbre muy propia nuestra es la del escaqueo. ¿Qué todo el mundo lo hace? Pues no, pero si es cierto que es una costumbre muy extendida por lo que supongo ellos tendrán que adaptarse y escaquearse como cualquier hijo de vecino. Ah y por supuesto estar siempre pendiente del reloj a ver si nos vamos a ir mas tarde de la cuenta.
En lo familiar también deberán aceptar nuestras costumbres y como no la principal y más española el arroz de los domingos en familia, con una buena copa después de comer mientras esperamos para ver el partido de la jornada.
Por supuesto está el tema del ocio, y de las mil fiestas que si no existen pues no las inventamos (que seguro que alguno ya se está frotando la manos pensando en el dia de fiesta para conmemorar la aceptación de nuestras costumbres por parte de los inmigrantes). Como no cuando llegue Navidad hay que ser más familiar, deberán asistir a la tradicional misa del gallo y a las múltiples cenas de empresa, familia, amigos, etc, etc.
En Semana Santa por supuesto todo el día a la calle a ver los Santos y como enciman tengan la suerte de caer en Sevilla habrá que seguir la costumbre y volverse capillitas visitando todos los Santos, que yo no se si serían todos buenos pero como dirían ellos “hay una jartá”.
Y la verdad es que habría muchísimas costumbres más a las que deberían acostumbrarse: los botellones del fin de semana, los atascos de dos horas, los insultos al resto de conductores, el dejar para mañana siempre lo que se pueda hacer hoy, aparcar en doble, triple o donde me salga de los c…., etc, etc.
En fin creo que son muchas las costumbres que existen y que ese contrato no se referirá a esto tampoco, porque la verdad seria de muuuuuchos folios de extensión.
Así que solo que me queda una posibilidad, y es que yo creo que este es un tema muy serio. Como puede uno pretender integrarse sin seguir la mejor de las costumbres españolas, nuestra seña de identidad en medio mundo, lo que hace que seamos seres tranquilos, lo que nos une a todos. Y esta si, a esto creo que se refiere y es que a todos los inmigrantes vamos a hacerles firmar un contrato donde se comprometan a acatar la mayor de nuestras costumbres: ECHAR LA SIESTA.
¡Manda huevos!
viernes, 11 de enero de 2008
DERECHO A UN TRABAJO DIGNO...
Pues ya hemos entrado en el nuevo año, un año de queridas elecciones. Un año donde los grandes lavadores de cabezas intentaran convencernos de que le entreguemos el papelito que les de un poder para el que seguramente no estén preparados.
Ahora nos bombardearan con sus políticas sociales… si seguramente son las más cercanas a los que cada día tenemos que enfrentarnos a nuestras preocupaciones diarias. Esas políticas que nos van a hacer vivir mejor “a todos”. Venga a vender elixires de la eterna juventud como si de antiguos charlatanes se tratase.
Pero hoy he leído el periódico. Creo que este año no vais a convencerme, porque hoy he leído la aberración mas grande que nunca creí encontrar en un medio de comunicación. Y vosotros, encantadores de serpientes, lo estáis consintiendo.
Por si esa mujer no hubiese vivido ya su particular calvario vosotros ahora la condenáis a recordarlo a diario, a saber que un mal que ella no eligió la ha marcado para los próximos cinco años.
Sois hipócritas, vendéis humo, vendéis el bienestar de todo el mundo pero cortáis las alas a una mujer que decidió levantarse y luchó, y lo mejor de todo… venció.
No os molestéis, este año no, no intentéis convencerme que haréis un mundo mejor, más igualitario, mas humano… Vosotros ya no tenéis credibilidad, políticos de medio pelo. Si tuvieseis dignidad, se os caería la cara de vergüenza por que casos como este ocurran.
¿Como se puede negar a una mujer un trabajo por haber padecido un cáncer? ¿Como se puede pedir a una mujer luchadora que debe esperar cinco años para poder trabajar como taquillera en el metro cuando es todo un ejemplo de superación? ¿Como se le puede decir a una mujer que no puede trabajar porque puede recaer de su enfermedad?
¡Ah! Sí… lo olvidaba… sois autómatas, lo de la humanidad lo dejáis para los que vamos a pie.
Metro rechaza dos veces a una mujer para ser taquillera por haber padecido cáncer de mama
El examen médico la ha declarado "no apta" las dos veces tras haber pasado las pruebas.- Padeció el tumor en 2005 y la empresa dice que hasta pasados cinco años se puede reproducir
EL PAIS
VICTORIA TORRES - Madrid - 11/01/2008
miércoles, 26 de diciembre de 2007
LA NAVIDAD O EL ESPIRITU DE LA HIPOCRESIA...
Ya estamos otra vez en estas fiestas llena de felicidad, donde todo el mundo saca lo mejor de si mismo, donde la generosidad hace su aparición en pleno y donde todo parece sacado de un libro al mas puro estilo de Alicia en el país de las maravillas.
Fiestas familiares por tradición nos hacen reunirnos en torno a mesas donde los excesos del pecado capital de la gula hace su aparición y todo ello regado con todos los presentes traídos por el generoso Dios Baco.
Fiestas donde la gente sonríe por la calle, donde todo el mundo parece llevarse bien, donde la vena consumista parece inflarse hasta límites que durante el resto del año desconocemos.
Fiestas que cada vez comienzan antes, confundiendo ya la salida del caluroso verano con la llegada de unas fiestas frías pero llenas del calor de las pequeñas cosas.
Fiestas bombardeadas por las miles de cosas inútiles con las cuales nos bombardean esas grandes superficies, moradas del consumismo más exagerado.
Fiestas que intentan enmascarar un poco la mezquindad del genero humano, fechas en que el malo se confunde con el bueno, fechas en la que sentimientos olvidados como la solidaridad y caridad parecen recuperar el lugar que nunca debieron perder, fechas en las que, cual anuncio de turrón, los seres queridos suelen volver a reunirse en torno a una mesa que quizás en otro tiempo tuvieron olvidada.
¿Qué si me gustan estas fiestas? Por supuesto, me encantan. Si sirven para que los hermanos se reúnan alrededor del hogar, si sirven para que los amigos podamos juntarnos y celebrar que nuestra amistad ha cumplido un año más, si sirven para que los invisibles de esta sociedad vuelvan a ser vistos y puedan sentir el calor en sus estómagos…
Pero sirven para algo mas, para darnos cuenta de cual ruin es nuestras existencia, de que este mundo quizás seria mejor si ese espíritu navideño que nos embarga solo unos días al año, estuviera con nosotros el resto de meses, si mirásemos mas a nuestro alrededor y no fuésemos tan ombliguistas y si fuésemos capaces de darnos cuenta que, como decía una vieja canción, lo bueno esta en las pequeñas cosas.
FELIZ NAVIDAD BLOGUEROS Y QUE LA NAVIDAD, COMO YA DIJO ALGUIEN, SEA UNA ACTITUD Y NO UN PERIODO DE TIEMPO.

