Ya faltan apenas unos días para la vuelta al cole de los niños y viendo las noticias he visto a un rubillo, con cara de no haber roto un plato en su vida, decir la tópica y típica frase de "pues yo quiero volver por ver a mi compañaros...".
Esta gran frase me ha hecho meditar. Los niños se pasan un verano de diversión, donde los días son distintos, donde la rutina deja paso a la imaginación de cada uno y donde los días parecen no tener fin. Pero, sin embargo... cuando llega el momento de volver a su rutina lo hacen tan tranquilamente, sin darle la mayor importancia y sobre todo sin ningún tráuma postvacacional. 
La verdad es que a mi me ha pasado lo mismo, he terminado mis vacaciones y he vuelto a mi rutina diaria. He vuelto a ver a mis maravillosos compañeros de trabajo, sobre todo al típico imbécil que dice: "la verdaD es que ya se echaba de menos el trabajo... y... yo me pregunto ¿lo hace por agradar a alguien o es tonto de nacimiento? También me he cruzado con esa maravillosa persona que durante los próximos once meses solo tiene un próposito; fastidiarme por no decir algo más fuerte, sí también me he alegrado de volver a encontrarme con ese ci... ¡uy perdón! con mi jefe.
También para seguir mi rutina me he reencontrado con mi buzón y con todos esos amigos que se acuerdan de mí; mi amigo el de la luz, el del gas, el del agua, el del seguro y sobre todo mi gran amigo el del banco con el que, no solo me llevo muy bien sino que nuestra relación por lo menos, por lo menos, va a durar los próximos 30 años.
En fín, lo dicho, ese rubiales de la tele tiene razón, quien echa de menos la playa, esos espetitos recien hechos, el servicio de habitaciones del hotel, la morena que te cobra la hamaca de la playa, la terracita de la noche... buf ¡CUANTO ME ALEGRO DE LA VUELTA Y VOLVER A COMPARTIR MI VIDA CON VOSOTROS! JAJAJAJA.
Mira si será malo el trabajo, que deben pagarte para que lo hagas.
Facundo Cabral Cantautor argentino.






